Comuneros de Zapotal se benefician con sistema de fertiriego
El Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP), a través del Proyecto Integral de Desarrollo Agrícola, Ambiental y Social de forma Sostenible del Ecuador (PIDAASSE) fomenta la agricultura en la comuna Zapotal, de la provincia de Santa Elena.
Los brotes del maíz híbrido agri – 104 cubren de verde las primeras 58 hectáreas, las cuales fueron sembradas el mes pasado. En este sector se benefician 46 familias, no solo de la asistencia técnica que brindan los expertos ecuatorianos y cubanos, sino que también reciben implementos e insumos agrícolas para su siembra.
En este predio, el MAGAP implementó el sistema de fertiriego en el cultivo de maíz, con el propósito de que los fertilizantes sean más efectivos a los sembríos. El sistema entró en funcionamiento el pasado 3 de octubre y cubrirá las 58 hectáreas de maíz.
Jorge Carpio, técnico agropecuario del MAGAP, explicó que la técnica aplicada consiste en disolver dentro de un tanque de agua los fertilizantes, este a su vez entra al sistema de riego y, finalmente, se distribuye de una manera eficaz a todo el cultivo.
De esta forma se reduce la mano de obra, puesto que “este trabajo era realizado por los agricultores y aplicado de planta en planta; muchas veces la urea se vaporizaba por efecto del calor y no se llegaba a obtener el resultado esperado”, indicó el técnico.
Con la implementación de esta tecnología de riego aplicado, los agricultores esperan obtener su primera cosecha, en la que calculan cosecharán por lo menos 160 quintales por hectárea.
Dentro de las 58 hectáreas, 46 corresponden a los agricultores participantes, cuya producción será para beneficio de ellos mismos; mientras que las 12 restantes se trabajan de manera mancomunada y los fondos obtenidos por la comercialización del grano se colocan en un banco comunitario.
Jorge Ramirez comunero de Zapotal, tiene una hectárea de maíz que fue sembrada de manera mecánica, lo trabaja con su esposa y un sobrino. “Estamos contentos, hace tiempo que queríamos esto, nuestros antepasados soñaban en tener agricultura con tecnología, porque antes dependían de las lluvias y si no llovía se perdía todo”, dijo Ramírez.
Al igual que él, varios comuneros inspeccionan diariamente sus cultivos para hacer el control de malezas. Mientras recorren el maizal, los beneficiarios de PIDDAASSE recuerdan que años atrás esos terrenos eran secos y hoy están en plena producción.
Dirección Nacional de Comunicación
Coordinación Zonal 5