MAGP impulsa capacitación y fortalecimiento productivo en comunidades tsáchilas

Santo Domingo de los Tsáchilas, 12 de mayo de 2026. – El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), fortalece el desarrollo agrícola y pecuario de las comunidades de la nacionalidad tsáchila en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, mediante un proceso integral de capacitación técnica, acompañamiento productivo y promoción del bienestar comunitario.

Durante dos años de trabajo continuo, un total de 60 productores y productoras de la Comuna Otongo Mapalí y Comuna Chiguilpe, de la etnia tsáchila participaron activamente en procesos de formación. Durante ese tiempo recibieron asistencia técnica permanente a fin de mejorar sus capacidades productivas y fortalecer la sostenibilidad de sus actividades agropecuarias.

Las capacitaciones estuvieron dirigidas al fortalecimiento de conocimientos y habilidades en temas clave como el manejo y la conservación de suelos, manejo integral de cultivos de plátano y cacao, procesos de postcosecha y comercialización, elaboración y aplicación de bioinsumos, así como el manejo técnico de cerdas gestantes y lechones, incluyendo planes de vacunación y desparasitación animal.

Asimismo, se realizaron prácticas de campo y giras de observación que permitieron consolidar los aprendizajes, fomentar el intercambio de experiencias y fortalecer las capacidades productivas de las familias participantes.

Uno de los principales logros del proceso fue el fortalecimiento del liderazgo y participación de las mujeres tsáchilas en las actividades productivas de sus comunidades. Gracias a estas jornadas de formación, las mujeres aumentaron su acceso al conocimiento técnico, fortaleciendo su capacidad de decisión y participación dentro de sus hogares y organizaciones comunitarias.

También el proyecto impulsó la participación de jóvenes tsáchilas en el sector agrícola, promoviendo el relevo generacional y la preservación de la identidad cultural mediante la integración de saberes ancestrales con prácticas productivas sostenibles e innovadoras.

El impacto de estas capacitaciones se refleja en testimonios como el de Anderson Calazacón , joven agricultor de 25 años, quien destacó que gracias a los conocimientos adquiridos sobre microorganismos, abonos orgánicos y caldos minerales impartidos por los técnicos del MAGP, incrementó la producción de yuca en una pequeña parcela, pasando de cosechar entre 15 y 20 fundas a obtener hasta 50 fundas por producción. Además, comenzó a aplicar estas prácticas en cultivos de cacao y maqueño, mejorando la salud y productividad de sus sembríos.

“Encontré en la agricultura mi verdadera vocación. Hoy representa el sustento de mi familia y una oportunidad de crecimiento personal y económico”, expresó Anderson, quien decidió dedicarse al campo tras iniciar estudios en electromecánica.

Con estas acciones, el MAGP reafirma su compromiso con el fortalecimiento del desarrollo rural, la inclusión de mujeres y jóvenes en el sector agropecuario y la construcción de una agricultura más sostenible, productiva y con identidad cultural.