A sus 101 años, don Segundo Coello mantiene viva la tradición frutícola de Tungurahua
Tungurahua – Ecuador.- El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) continúa fortaleciendo las cadenas productivas de la provincia de Tungurahua mediante acciones de asistencia técnica, articulación comercial y acompañamiento a productores frutícolas, quienes constituyen un pilar fundamental para el desarrollo agropecuario del territorio.
Entre ellos destaca don Segundo Coello, un productor que a sus 101 años de edad, representa el esfuerzo, la perseverancia y el conocimiento acumulado de generaciones dedicadas al campo. Con más de nueve décadas de experiencia agrícola, su historia refleja el valor de la agricultura familiar y el aporte permanente de los productores al desarrollo de la provincia.
Nacido en el cantón Tisaleo, desde los ocho años encontró en la agricultura una vocación que marcaría su vida. Rodeado de cultivos y árboles frutales, aprendió las labores del campo y desarrolló un profundo interés por la fruticultura, actividad que ha mantenido hasta la actualidad.
Su pasión por la producción de frutas lo llevó a convertirse en un autodidacta. Con los ahorros obtenidos durante su juventud adquirió un libro especializado sobre el cultivo de especies frutales, el cual se convirtió en una de sus principales herramientas de aprendizaje. Durante años estudió técnicas y conocimientos que posteriormente aplicó en sus cultivos.
La producción de manzana se consolidó como su principal actividad agrícola, complementada con los cultivos de pera, guaytambo, claudia y durazno. A los 36 años adquirió una propiedad en la parroquia Pinguilí, cantón Mocha, donde comenzó a construir el patrimonio productivo que mantiene hasta la actualidad.
Cada semana viajaba a los mercados de Ambato para adquirir nuevos árboles de manzana y ampliar su huerta. Gracias a su esfuerzo y constancia, logró consolidar una finca que hoy supera las siete hectáreas dedicadas a la producción frutícola.
A lo largo de más de 90 años de trayectoria agrícola, don Segundo ha sido testigo de las transformaciones del agro tungurahuense, manteniendo siempre su compromiso con la calidad de la producción y el cuidado de la tierra.
Padre de 12 hijos, ha transmitido a su familia valores como la responsabilidad, la perseverancia y el respeto por el trabajo agrícola. Actualmente continúa vinculado a las actividades productivas y, junto a sus familiares, impulsa iniciativas de agroturismo que permiten compartir con visitantes la riqueza agrícola y paisajística de su propiedad.
“Historias como la de don Segundo Coello reflejan la fortaleza del sector agropecuario de Tungurahua. Su experiencia y dedicación constituyen un ejemplo para las nuevas generaciones y demuestran el enorme valor de quienes han contribuido al desarrollo agrícola de nuestra provincia”, señaló Xavier Petruska, director Distrital del MAGP en Tungurahua.
Por su parte,don Segundo destacó que la agricultura ha sido la fuente de muchas de sus mayores alegrías y aprendizajes. “Toda mi vida he trabajado en el campo. Aquí crecí, aquí formé mi familia y aquí he visto crecer cada árbol con el mismo cariño con el que se cuida a un hijo. Qué lindo es ver que la gente coseche directamente del árbol y pueda disfrutar de una fruta sana”, manifestó.
Al concluir la entrevista, don Segundo compartió unas líneas dedicadas a la parroquia Pinguilí: “Dios, desde que creó el mundo, te hizo una tierra bonita, fecunda, frutícola y bella. Y hasta el fin del mundo serás pletórica de cosas bellas”.