Ecuador y Perú intercambian conocimientos en gestión de riesgos agropecuarios frente al Fenómeno El Niño
Quito, 04 de mayo de 2026.- La gestión de riesgos en el sector agropecuario se consolida como un eje clave para enfrentar eventos climáticos como el Fenómeno El Niño, mediante el intercambio de experiencias entre Ecuador y Perú, orientado a reducir la vulnerabilidad en el territorio.
Para el efecto, técnicos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), de Ecuador, y del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), del Perú, participaron en el webinar “Lecciones aprendidas del proceso de implementación de los planes y acciones de gestión del riesgo de desastres en la región peruano-ecuatoriana”.
En este espacio se presentaron marcos normativos y herramientas técnicas que sustentan la gestión integral del riesgo, las cuales permiten estructurar procesos de prevención, mitigación, respuesta y recuperación ante eventos adversos.
Por Ecuador, Marlon Acosta, especialista de Riesgos y Aseguramiento Agropecuario del MAGP, resaltó la aplicación de medidas en el territorio, como el monitoreo agroclimático, el uso de semillas adaptadas y la planificación productiva, para disminuir la exposición a riesgos.
“Es fundamental avanzar en acciones preventivas que reduzcan riesgos en el campo, incorporando herramientas técnicas y fortaleciendo la capacidad de respuesta”, señaló Acosta.
Desde Perú, Carlos Fiestas, representante del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego del Perú, destacó que el intercambio de conocimientos fortalece la gestión de riesgos, facilita la toma de decisiones y mejora la preparación ante eventos climáticos.
También se resaltó la coordinación interinstitucional y la planificación anticipada como elementos clave para reducir impactos en el sector agropecuario.
El Fenómeno El Niño constituye un desafío común para ambos países y, a la vez, una oportunidad para fortalecer capacidades técnicas y consolidar acciones coordinadas.
En esta línea, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca impulsa la gestión de riesgos mediante articulación regional e intercambio de buenas prácticas.