Productores de Guayas reciben bombas para proteger sus cultivos de las inundaciones

Guayas, 4 de noviembre de 2026.- A través del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo (MDEP), el Gobierno Nacional continúa con la entrega de equipos a los productores del sector agropecuario para que hagan frente a las afectaciones que deja el Fenómeno El Niño.

En esta ocasión, a través de la Dirección Distrital del Guayas el MDEP concedió 100 bombas de agua a motor a productores de los cantones Daule, Nobol y Samborondón, en la provincia de Guayas. La inversión destinada es de USD 42.550.

Nataly León, agricultora del cantón Daule, agradeció al presidente Daniel Noboa y al Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, por la entrega de la bomba, que dijo le servirá para evacuar el agua de sus cultivos y continuar con la producción.

Manuel Álvarez, integrante de la Asociación Esperanza Petrillo, precisó que la bomba le será de mucha utilidad, porque les ayudará a sacar el agua de las zonas inundadas, debido a las lluvias caídas como consecuencia de la presencia de El Niño.

La productora de arroz Cristina Huacón, del cantón Daule, se sumó a los agradecimientos al Gobierno Nacional por la dotación de estos equipos, al igual que lo hizo Sharid Gómez, del sector San José, del cantón Nobol.

“La emergencia es ahora y no hay tiempo que esperar”, afirmó la directora Distrital de Guayas, Denisse Zambrano, quien afirmó que las bombas servirán para succionar el agua estancada en los cultivos afectados por el Fenómeno de El Niño.

Con los equipos otorgados este miércoles en Guayas, en todo el país el Proyecto Integral de Diversificación Agroproductiva y Reconversión Agrícola (PIDARA) ha entregado 1.294 bombas de agua a motor, con una inversión total de USD 949.804,70.

Las bombas sirven también para regar agua en los cultivos durante la época seca. Con esta entrega, el Gobierno del presidente Daniel Noboa brinda herramientas a los productores para reducir las pérdidas agrícolas, recuperar sus parcelas y continuar trabajando. El objetivo es proteger la producción de alimentos y los ingresos de las familias que viven del campo.