Veda de cangrejos rojo y azul será entre el 1 de febrero y el 2 de marzo

Guayas, 14 de enero de 2026.- Desde el 1 de febrero hasta el 2 de marzo de 2026 se aplicará la veda reproductiva del cangrejo rojo (Ucides occidentalis) y del cangrejo azul (Cardiosoma crassum), decisión adoptada luego de una reunión de trabajo mantenida entre la viceministra deAcuacultura y Pesca del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), Ivanova Cereceda, el Instituto Público de Investigación de Acuacultura y Pesca (IPIAP) y representantes del sector orientado a la recolección de cangrejo.

Esta medida se adopta con base en criterios técnicos y científicos aplicados por el IPIAP, tras muestreos realizados a las poblaciones de cangrejo, con el objetivo de proteger su reproducción, garantizar poblaciones saludables y asegurar la sostenibilidad del recurso a largo plazo para beneficio de las comunidades costeras.

Los análisis que sustentan este criterio científico se componen de la identificación del sexo, la talla, el peso, y la determinación de la condición reproductiva de cada animal muestreado, identificando las fases en las que los cangrejos machos y hembras se encuentran aptos para el apareamiento, fertilización, y –en el caso de las hembras- la formación y liberación de la masa de huevos; además de la aplicación de estadística que confirma que los datos corresponden al patrón biológico real.

Las vedas reproductivas constituyen una medida esencial de manejo pesquero, ya que permiten que los animales completen los procesos clave de apareamiento (que incluyen la maduración de los órganos reproductores, el apareamiento y -en el caso de las hembras- la producción de la masa de huevos) sin la presión que les ejerce una extracción realizada por el ser humano.

El cangrejo rojo y el cangrejo azul son animales que crecen lentamente y que están restringidos a las limitadas zonas de manglar. Hasta ahora, solo pueden ser aprovechados capturándolos de la vida silvestre. Debido a esto, y a pesar de que su aprovechamiento se orienta exclusivamente a machos y que hay dos periodos de veda que protegen el 30% de sus poblaciones, estas especies pueden pasar fácilmente a condiciones de sobreexplotación.

El MAGP reafirma su compromiso con la conservación de los ecosistemas de manglar, el manejo responsable de los recursos pesqueros y el fortalecimiento del trabajo conjunto con las comunidades recolectoras, promoviendo una actividad productiva sostenible que beneficie a las familias que dependen de esta importante actividad.