Productores exponen buenas prácticas agrícolas, para reemplazar a plaguicidas

Una casa abierta, promovida por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP), a través de la Coordinación de Redes Comerciales, se realizó el 3 de diciembre del año en curso, en la explanada del MAGAP, para conmemorar el “Día Mundial del No Uso de Plaguicidas”.
El propósito de esta iniciativa fue destacar alternativas productivas que reduzcan o eliminen el uso de agroquímicos, para garantizar a los consumidores alimentos sanos.
Margarita Haro, representante de la Asociación de Productos Buenos en Casa, es una de las agricultoras que fomenta las buenas prácticas agrícolas.
“Si la agricultura no hubiese habido, ¿qué será de la ciudad? Nosotros estamos estudiando en la madre tierra, hacemos nuestros experimentos que es lo bueno, compatible para las plantas, el suelo, alimentamos la biodiversidad, dando salud a la tierra”, dijo.
Rosa Rodríguez es una productora de alimentos ancestrales como el amaranto, en diferentes presentaciones. “Todavía hay de parte de los campesinos una apuesta por la vida”, señaló al respaldar el no uso de los plaguicidas en el agro.
Cecilia Ponce, coordinadora General de Redes Comerciales del MAGAP, recalcó que el Ministerio en conjunto con los productores apoya la innovación de prácticas agrícolas. “Se trata de un cambio de corresponsabilidad de los productores, consumidores, autoridades y organizaciones responsables para realizar el cambio”, agregó.
Johana Flores, de la Organización de las Naciones para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Ecuador, subrayó que esta entidad apoya a iniciativas que impulsan la biodiversidad y la salud. Resaltó que la FAO incrementa un portafolio de proyectos, con el que se busca impulsar sistemas productos integrales y prácticas productivas favorables a los ecosistemas y las poblaciones.
En representación de la Cooperación Técnica Alemana (GIZ), Aracely Salazar dijo que propuestas como esta casa abierta buscan articular a las autoridades y agricultores en la aplicación de una agricultura más limpia, “que emita cada vez menos gases de efecto invernadero”.
Pablo Aldaz, de la Conferencia Plurinacional e Intercultural de Soberanía Alimentaria, enfatizó que “la agricultura familiar campesina es una alternativa, no solo para el cambio climático, sino también para generar ingresos y dinamizar la economía”.
En cuanto a la salud, Jaime Breilh, del área de salud de la Universidad Andina Simón Bolívar, apuesta por un mejor modelo de la agricultura, desde sus prácticas ancestrales. “Los agrotóxicos causan malformaciones congénitas, anemia, que se complementa con la toxicidad del hígado”, sostuvo, al agregar que la contaminación ambiental genera altos costos que se pueden reemplazar con la agroecología.
En esta casa abierta agricultores familiares presentaron varios productos de sus propiedades y preparaciones como conservas sin aditivos para ofertarlos a los consumidores.