Productores y autoridades nacionales compartieron propuestas para definir a la Agricultura Familiar

En el marco del 2014, Año Internacional de la Agricultura Familiar, se realizó el “Taller Nacional de definición y caracterización de la Agricultura Familiar en el Ecuador”, en el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP).

Este evento estuvo a cargo del MAGAP, la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Secretaría Nacional de Planificación del Estado (SENPLADES) y la participación de organizaciones vinculadas a este modo de producción.

El propósito del taller fue definir el concepto, criterios y características principales de la agricultura familiar entre el Gobierno y el sector agroproductivo rural.

Jorge Espinoza, en representación de la Federación Nacional de Organizaciones Montubias del Ecuador (FEDOMEC), que integran a 800 grupos, define a la Agricultura Familiar como una actividad que “reúne y da autoalimentación a la familia; además solidificamos la soberanía alimentaria al país”. Esta acción la aplican en la producción de hortalizas y criaderos de tilapias.

Para Luis Simbaña, presidente Nacional de la Confederación Intercultural Campesina del Ecuador (AMARU), la agricultura familiar no solo es el intercambio de productos, sino también, la práctica del cooperativismo y solidaridad entre productores y consumidores. “Por ejemplo, los fines de semana, cuando se sale de la montaña a comercializar nuestros productos sanos, orgánicos y producidos de manera ecológica con nuestros demás compañeros, es como un reencuentro cada vez con nuestras familias campesinas, porque de esa manera se ha logrado fortalecer cada organización”, explicó.

El ministro encargado del MAGAP, Pablo Jácome, destacó que el 70 por ciento de la población ecuatoriana se dedica a la agricultura familiar y más del 60 por ciento de productos provienen de esta para conformar la canasta básica. A su criterio, la agricultura familiar involucra otras actividades productivas que se desarrollan en el campo y el mar. “El concepto utilizado en la agricultura familiar se refiere a un sentido amplio e integrador del término, incluyendo todas las actividades productivas y agrarias. Estas se refieren a actividades agrícolas, pecuarias, agroforestales, así como la recolección de productos: conchas, cangrejos, algas, hongos, frutos del bosque, la caza, acuacultura e incluso la pesca artesanal”.

Jamil Ramón, viceministro de Desarrollo Rural, acotó que dentro del Plan Nacional del Buen Vivir, los objetivos de la Agricultura Familiar son: “auspiciar la igualdad, cohesión e inclusión; la equidad social y territorial, así como la garantía del trabajo digno y el impulso de la matriz productiva”. Recalcó que el MAGAP es la entidad rectora de la agricultura familiar campesina, la cual debe garantizar la diversificación de la producción, autoconsumo y sustento familiar, así como, la interrelación comercial, entre algunos aspectos.

Pedro Pablo Peña, representante de la FAO en Ecuador, resaltó que la meta de este organismo “es contribuir a reposicionar la agricultura familiar en el centro de las políticas agrícolas, ambientales, sociales, en las agendas nacionales”, con el propósito de identificar retos y desafíos a los que se enfrentan los pequeños campesinos y campesinas.

Carlos Jara, en representación de la Secretaría Nacional de Planificación (SENPLADES), hizo hincapié que “el sujeto prioritario del componente revolución agraria y soberanía alimentaria es la agricultura familiar campesina”, para resaltar que no solo es un modo de producción, sino también de vivir.

En el evento se conformaron 9 mesas para definir criterios de la agricultura familiar, en los cuales participaron autoridades, técnicos y organizaciones rurales.

 


 

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